Ya sea porque no podemos amamantar, para servir de apoyo en nuestras ausencias, o porque ya ha crecido y es hora del destete, siempre llega un momento en la crianza de nuestro bebé en que necesitaremos alimentarlo con mamadera. Frente a esta situación, será muy importante elegir el “biberón” ideal para nuestro hijo o hija, en su tamaño, material, forma y cualidades.
Para muchas parejas, una mascota es una especie de “preparación” para hacerse a la idea de cómo será la responsabilidad de tener un hijo. Adoptamos un perro o un gato para probar la rutina de alimentar, atender y cuidar a otro ser. Cuando somos padres nos damos cuenta de que un bebé es mil veces más complicado, y en formas diferentes, pero ¿cómo acostumbramos a nuestra mascota a la llegada de este nuevo integrante de la familia?
Durante las 40 semanas, la placenta se encarga de proveer nutrientes y oxígeno a nuestro bebé; de liberar estrógeno, progesterona y hCG (gonadotropina coriónica humana u “hormona del embarazo”); y de filtrar toxinas y sustancias químicas que no deben llegar a nuestro hijo o hija.
Si bien es inusual, existen ciertas anomalías relativas a la placenta que pueden generarse durante el embarazo. Son conocidas como “placenta previa”, “desprendimiento de placenta” y “placenta acreta”.
En las 40 semanas de gestación, el útero se extiende para hacer lugar a nuestro bebé. Durante este proceso, solemos sentir los reflejos de la tensión y relajación que experimenta el músculo. Estas sensaciones son lo que conocemos como contracciones, y las sentimos como un endurecimiento del abdomen.
Después del nacimiento de nuestro bebé, son muchos los cambios que una pareja experimenta. La llegada de un hijo causa una conmoción inmensa en un hogar, especialmente si es la primera vez. De pronto, una nueva persona exige atención casi constante, no estamos solos en la habitación, y el cuerpo de la mujer está recuperándose no sólo de un episodio muy intenso, sino de nueve meses de cambios.
Es usual que la mujeres no sintamos deseos sexuales los primeros tiempos luego del parto. Existen razones tanto químicas como psicológicas y físicas para esta situación.
Entre los distintos anticonceptivos disponibles, como los preservativos, los diafragmas y las pastillas, hay una variedad de productos que son espermicidas. Ya sea en la forma de espuma, óvulos, cremas, geles o láminas, son sustancias químicas que impiden la movilidad de los espermatozoides para impedir que lleguen al óvulo, o los matan.
La mayoría de las sustancias espermicidas están compuestas por el agente activo nonoximol-9, que altera la permeabilidad del espermatozoide, haciendo que pierda su movilidad.
Una vez al año, las mujeres sabemos que tenemos que someternos a dos estudios ginecológicos de rutina muy importantes: el Papanicolau, la mamografía y en ocasiones la colposcopía. Muchas veces, quizás por desconocer su fin y sólo pensar en la “incomodidad” del proceso, dejamos pasar más que 12 meses entre estudio y estudio. Lo cierto es que un diagnóstico temprano de señales de cáncer o tumores, es el primer paso para una exitosa recuperación.
Doctor Billings investigó y desarrolló un anticonceptivo natural dedicado a las parejas cristianas que, por alguna razón, necesitaban posponer o planificar la concepción de sus hijos, pero por sus creencias no podían recurrir a métodos anticonceptivos como los preservativos y las pastillas. Así, descubrió que observando la textura y humedad del flujo vaginal, podía deducirse si la mujer estaba ovulando o no y, por lo tanto, si se cursaban sus días fértiles o eran días seguros.
Los momentos y situaciones más variadas pueden despertar la curiosidad de nuestros hijos y, por más aterrador que suene, recae generalmente en nosotros aclarar sus inquietudes. Hay ciertos temas, sin embargo, que aunque no surjan naturalmente de ellos mismos, nosotros como padres necesitamos abordarlos a fin de asegurarnos que la calidad de información que tengan sea la mejor. El más importante es la sexualidad.
La llegada de un bebé a la familia requiere de muchas adaptaciones, tanto de nuestra parte como nuevos padres, como de nuestro hijo o hija, que es nuevo en la vida. Horarios de las comidas, cuidados con los espacios y muebles, necesidad de rutinas y, quizás lo más temido por el cansancio que implica en los primeros tiempos, las horas y los hábitos de sueño.




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