Moco cervical, indicador de fertilidad

El moco cervical, a diferencia del flujo vaginal (producido por glándulas vaginales),  es segregado por el cuello del útero y su presencia es crucial para la concepción.

Este moco juega un papel fundamental cuando se está buscando un bebé, ya que ayuda a nutrir y proteger el esperma durante su arduo viaje a través del tracto reproductor femenino para encontrarse con el óvulo.



Moco cervical, indicador de fertilidad

A lo largo del ciclo menstrual, la cantidad y la calidad del moco cervical va cambiando, y observando estos cambios es posible predecir los días más fértiles del ciclo.

moco cervical

A medida que se acerca la ovulación, los niveles de estrógeno comienzan a elevarse, lo que hace que el cuello del útero secrete el moco cervical de “calidad fértil”. Este moco cervical fértil es similar a la clara de un huevo, es transparente y elástico, un medio de protección perfecta para los espermatozoides en términos de textura y pH.

Por ende, el tener la suficiente cantidad de moco cervical como clara de huevo durante los días fértiles, mejora las posibilidades de concebir y  también hace que la mujer detecte el momento exacto de la ovulación.

La forma más precisa para identificar los cambios en el moco cervical es tomar y observar una muestra de moco diariamente. Para hacer esto, simplemente hay que lavarse y secarse bien las manos, insertar el dedo medio o el índice en la vagina, tratando de llegar tan cerca del cuello uterino como sea posible.

También se puede observar el moco cervical cuando se utiliza papel higiénico para limpiarse, ya que siempre quedan restos en él.

Cuando se tiene la muestra de moco hay que tomarlo entre el pulgar y el dedo gordo, presionando los dedos juntos, y luego separándolos lentamente.

Durante el ciclo se puede observar:

Después del período menstrual se produce muy poco moco cervical, pero a los días se va normalizando su cantidad. El moco se ve amarillo, turbio o de color blanco, y algo pegajoso al tacto.

Cuando está entrando en la fase fértil, el moco cervical aumenta en cantidad y humedad. Puede ser de color y consistencia cremosa.

Durante los días inmediatamente anteriores a la ovulación, la producción de moco cervical estará en su punto más alto. La consistencia y el color serán similares a la clara de huevo, además se torna elástico, al punto de poder estirarse 2 centímetros.

Después de la ovulación la cantidad de moco cervical comienza a declinar y se vuelve más grueso en consistencia.

Cabe destacar que muchas mujeres no producen mucho moco cervical alrededor del momento de la ovulación, como también pueden secretar un moco hostil para los espermas, que es espeso y pegajoso en lugar de fino y elástico.

Cualquiera de estas dos condiciones pueden ser un obstáculo para la concepción, ya que dificultan la supervivencia y el viaje de los espermatozoides a las trompa de Falopio para encontrarse con el óvulo y fertilizarlo.

 





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