Triple screening, qué es y en qué consiste

El Triple screening, también llamado prueba de detección triple, es un análisis que se realiza durante el embarazo para determinar si el bebé tiene riesgos de padecer anomalías congénitas y genéticas.

Si bien sus resultados no son definitivos, porque tan solo un 10% de las mujeres que obtuvieron un resultado positivo, concibieron hijos con algún problema, un resultado anormal es indicativo que son necesarias más pruebas como una ecografía detallada o una amniocentesis.
Por otra parte, un resultado negativo tampoco garantiza que el bebé esté sano, pero si apunta a que posee menos probabilidades de nacer con defectos congénitos, este es el motivo por el cual muchas mujeres se realizan el test.



Triple screening, qué es y en qué consiste

Triple screening

El Triple screening detecta entre el 75 al 85 % de las alteraciones en el tubo neural, el 60% de los casos de síndrome de Down en embarazadas de menos de 35 años y el 75% de ambas anomalías en mujeres de más de 35 años.

¿Qué mide el Triple screening?

El triple screening mide la concentración en sangre de oproteína (AFP), betagonadotropina coriónica humana (BHCG) y estriol no conjugado (uE3); en algunos centros donde se realiza esta prueba también se mide la hormona inhibina A lo que se llama prueba de detección cuádruple. Esto es para aumentar el porcentaje de detección de síndrome de Down en mujeres embarazadas de menos de 35 años.

¿Cuándo se realiza el Triple screening?

Se lo efectúa entre la 15 y 20 de embarazo, aunque el mejor momento para hacerlo en entre las semanas 16 y 18, que es cuando los niveles hormonales son constantes.

Los resultados:

Los niveles de AFP, BHCG y uE3 se miden de forma separada y después en conjunto para determinar si el bebé como la madre puede llegar a tener problemas de salud. Un alto nivel de AFP puede indicar que se espera más de un bebé o bien que el feto tiene más semanas que las que se estiman.; en otros casos es indicativo de que puede haber espina bífida, en raras ocasiones que el bebé tenga problemas renales, y en algunos casos no significa nada de esto.

Un nivel bajo de AFP y de estriol y un nivel alto de BHCG están relacionados con el riesgo de que el bebé tenga  síndrome de Down, y que las tres sustancias tengas niveles bajos es indicativo de que el bebé pueda tener trisomía 18, una alteración genética más grave pero poco común.

Otros resultados del Triple screening indican que se corre un mayor riesgo de padecer complicaciones durante la gestación, como preeclampsia, parto prematuro o un aborto. De ahí la importancia de realizar este test, ya que permite al médico como a la mamá estar atentos ante los posibles síntomas de un problema y tomar las medidas preventivas adecuadas.





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