Infección urinaria durante el embarazo: síntomas, tratamientos y antibióticos permitidos

La infección urinaria generalmente es de tipo bacteriana y afecta a la uretra, riñón o vejiga. Es una de las enfermedades más comunes en mujeres embarazadas, con mayor riesgo entre las semanas 22 y 24 de gestación.

Se cree que estas infecciones se deben a que, al aumentar la cantidad de hormonas circulantes (progesterona en particular), se produce una relajación muscular de la vejiga y los uréteres dando como resultado el pasaje de orina de manera más lenta, aumentando así la posibilidad de que se establezcan las bacterias.



Infección urinaria durante el embarazo: síntomas, tratamientos y antibióticos permitidos

Hay también un incremento de presión que ejerce el útero -debido al feto- sobre la vejiga. Los riñones también aumentan de tamaño por la suba del flujo sanguíneo que deben filtrar y por lo tanto se extiende la longitud renal. Por estos motivos, se deben tomar todos los recaudos necesarios para evitar las infecciones en vías urinarias y por lo tanto el riesgo de partos prematuros.

Los síntomas más comunes de esta afección en una mujer embarazada son:

  • Ardor al orinar
  • Incesante necesidad de orinar
  • Posibles contracciones en la parte baja del vientre
  • Moco o sangre en orina
  • Fiebre
  • Orina turbia

Tratamiento contra infecciones urinarias en el embarazo

Cuando es de tipo bacteriana se trata con antibióticos para evitar que se propague; durante el embarazo existe el riesgo que se complique y transforme en pielonefritis, patología de mayor gravedad. Si la bacteria involucrada en esta infección es un estreptococo Beta hemolítico puede causar la ruptura de membranas y parto prematuro o incluso infección en el recien nacido.

Medidas preventivas

  • Beber más de 2 litros de agua diarios.
  • Evitar jugos de fruta (cítricos), alcohol, azúcar y la cafeína
  • Usar jabones neutros (de pan o de glicerina)
  • Usar ropa interior de algodón
  • Evitar la ropa ajustada
  • Evitar el uso del bidet
  • Limpiar la zona genital siempre desde adelante hacia atrás

Debido al riesgo que se corre durante el embarazo, siempre se debe procurar hacer un diagnóstico precoz para lograr un tratamiento eficaz y rápido con el antibiótico que indique el médico.

Los antibióticos que no tienen efectos teratogénicos utilizados pueden ser las aminopenicilinas, cefalosporinas, penicilinas, carboxipenicilinas y los monobactámicos.

Los antibióticos contraindicados durante todo el embarazo son los aminoglucósidos, las tetraciclinas, el ácido nalidixico y las quinolonas.

Algunos fármacos están contraindicados en ciertas etapas del embarazo, como por ejemplo, la trimetoprima/sulfametoxazol que no se deben tomar durante el primer trimestre y luego de las 28 semanas de gestación; la nitrofurantoína y sulfamidas están prohibidas durante el tercer trimestre y el cloranfenicol que no se puede usar antes de las 12 semanas y luego de las 28 semanas de gestación.

Recuerda siempre consultar con tu médico antes de medicarte. Los diagnósticos siempre debe hacerlos un especialista.

 

Redactado por Romina Bulffer, Farmacéutica, finalizando tesis doctoral toxicología mención química en el CONICET.

Fuente Imagen: A.D.A.M. medicina interactiva 3D





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