Crisis o brotes de crecimiento (I)

Las crisis o brotes de crecimiento se refieren a ciertas fases por las que transcurre el bebé durante la lactancia. Es algo normal y no debe ser motivo de angustia para los padres.

A partir de las 3 semanas de nacido, al mes y medio y en los tres meses, los bebés suelen tener días algo raros, en los que se muestran inquietos, llorones, les cuesta dormir, maman con más frecuencia, agarran el pecho de la mamá y lo estiran, sueltan y lloran.



Crisis o brotes de crecimiento (I)

Este estado puede tener relación con la aceleración del crecimiento, que por ende requiere de una mayor demanda de leche por parte del niño.

crisis o brotes de crecimiento

Cuando la mamá amamanta a su hijo a demanda, sin limitar la frecuencia ni la duración de cada toma, hace que sus pechos produzcan mas leche cuando el niño la requiere. Cuando esto sucede, pasados unos 2 a 3 días, el niño recupera el ritmo normal.

Cabe destacar que no todas las madres notan estas crisis de crecimiento, ya que hay casos en los que se da una lactancia tan bien establecida que la mamá es capaz de satisfacer las necesidades de su hijo y no se percate que el niño tiene una mayor demanda de alimento.

Etapas de la crisis de crecimiento

A los 17-20 días de vida

Cuando el bebé recuperó el peso del nacimiento y la lactancia materna está establecida, pueden suceder algunos cambios que preocupan a la madre.

Uno de ellos puede ser la frecuencia de la demanda de leche, lo que se da junto con el hecho de que el seno comienza a recuperar el tamaño anterior al embarazo. Las madres tienden a pensar que no tienen suficiente leche y que el niño se queda con hambre.

Lo que pasa es que el bebé crece muy rápido y demanda más cantidad de alimento, el cual ha de ser otorgado con mayor frecuencia. Como el seno es una especie de “fábrica”, elabora más leche conforme más toma el niño.





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