Misoprostol: cómo se utiliza para un aborto seguro

El uso de Misoprostol, se ha vuelto la opción en píldora más segura para el aborto. En principio es una droga que se comenzó a utilizar durante los años ´80 para los problemas gástricos, pero las mujeres Brasileñas vieron que en el prospecto había un efecto adverso: era un medicamento abortivo.
Ante la ausencia total de la opción de poder elegir llevar a cabo un embarazo y crianza, se comenzó a utilizar como reemplazo seguro ante métodos riesgosos, que causaban en muchos casos, daños irreversibles y hasta la muerte de mujeres.
El Misoprostol fue declarado por la OMS (organización mundial de la salud) como un medicamento esencial para la salud reproductiva de la mujer, ya que en las dosis indicadas y condiciones de salud y gestación determinadas, es la mejor opción para un aborto seguro.



Misoprostol: cómo se utiliza para un aborto seguro

Recomendaciones imprescindibles para acceder al Misoprostol

La primera recomendación es la de concurrir a los sitios confiables para obtener el medicamento, ya que en el mercado clandestino siempre corremos riesgos de acceder a medicamentos adulterados y a precios excesivos.
Busca asesoramiento y acompañamiento para la administración en hospitales, centros de salud amigables o de las Socorristas en red de tu ciudad (en cada ciudad o zona los hay). Una incorrecta administración puede no lograr el objetivo o generar hemorragias que necesiten de hospitalización. Si no conoces cuáles son esos centros de salud, pregunta a las feministas de tu zona, seguramente están informadas de en donde puede acceder.

Cómo funciona Misoprostol como método abortivo:

Básicamente desprendiendo la capa del endometrio como si fuera una menstruación, es por ello que es indetectable su uso por generar un proceso fisiológico natural de desprendimiento de la capa interna en donde se anida el embrión.

Indicaciones importantes sobre la forma de administración del Misoprostol

Este medicamento se puede administrar entre la semana 5 y 12 de gestación y el período optimo para utilizarlas es hasta la semanas 9 en donde se consigue hasta un 85% de efectividad.
Si tienes el DIU debes retirarlo antes, nunca utilizar Misoprostol como método abortivo ya que puede generar fuertes hemorragias que requieren hospitalización. Tampoco en embarazos ectópicos porque no será efectivo ni quienes tengan alguna patología relacionada a la coagulación.

Misoprostol durante la lactancia:

No se recomienda su uso si la mujer tuvo una cesárea en los 6 meses anteriores.
Si se está lactando, se recomienda suspenderla antes de administrarse Misoprostol y retomar luego de las 24 hs de haber sido utilizado, ya que genera diarrea en el BB.

Forma de administración:

Se recomienda la administración por vía vaginal o sublingual ya que son las más efectivas y reposo en el periodo de absorción.
Generalmente se utilizan 12 pastillas de 200 mg, repartidas en dosis de 4 comprimidos cada 3 hs.
Después de la primera, segunda o tercera aplicación comenzarás a llenar tu toallita.
Se recomienda estar en un lugar cómodo y tranquila, en lo posible acompañada por mujeres de confianza que conozcan el procedimiento.

Efectos secundarios durante el uso de Misoprostol

Vómitos, diarrea, dolor de cabeza, nauseas, fiebre, escalofríos. Para reducir los posibles efectos adversos, se recomienda tomar una hora antes una dosis de Ibuprofeno 600 y repetir cada 6 hs. de ser necesario.

Los signos de alarma que requieren de consulta médica:

  • Sangrado abundante: llenar más de dos toallitas en una hora extendiéndose durante más de dos horas. El sangrado debe ir de mucho a poco.
  • Dolor severo a pesar de los analgésicos
  • Fiebre mayor a 38.5 más de cuatro horas
  • Reacción alérgica

Maternidad consciente:

Las mujeres hemos sido históricamente sujetadas desde los comienzos del patriarcado. Las acciones de atentar contra nuestros derechos, comenzaron más fuertemente en la época de la inquisición, en donde se instrumento el patriarcado en toda Europa, matando a millones de mujeres y expropiando sus tierras en donde habitaban.
Hoy día hemos vuelto a reconquistar derechos en cuenta gotas, por medio de la lucha feminista y en su incipiente sufragismo, pero todavía cargamos en el cuerpo con la culpa y los mandatos reproductivos. Ser madre no debería ser una obligación sino un deseo.
Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir.





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