Leche de fórmula, cómo introducirla

Las mamás deciden introducir en la dieta del bebé la leche de fórmula por muchas razones diferentes, ya sea porque tienen que volver al trabajo, o bien porque tienen problemas para producir suficiente leche, como también para que el padre pueda compartir con el bebé la alimentación.

En definitiva, por la causa que sea que necesites introducir leche de formula en la dieta del bebé hoy compartiré contigo algunas sugerencias sobre cómo hacer la transición más fácil para los dos.



Leche de fórmula, cómo introducirla

Hay varias variedades de fórmula disponibles, las básicas de leche de vaca como también de soja y las de leche de fórmula hipoalergénica para niños con estómagos sensibles o para los bebés prematuros.

Es importante que hables con el pediatra para saber cuál es el mejor tipo de leche de fórmula para tu hijo y una vez que empieces a alimentarlo con ella, en caso de que veas que tiene problemas para digerirla, es recomendable probar con otra de otro tipo hasta encontrar la adecuada.

Los pediatras sugieren que el mejor momento para introducir la leche de fórmula es después de cuatro semanas, con el fin de que el bebé se acostumbre a la lactancia materna en primer lugar. Esto es importante, sobre todo si se incluye la fórmula como suplemento y planeas continuar la lactancia materna.

Una vez que estés amamantando regularmente, es posible comenzar a introducir la fórmula. Hay que ofrecerle el biberón al bebé cuando tiene hambre, pero no cuando esté muy hambriento o molesto. En cuanto al tipo de tetina y a la forma del biberón, existen muchos estilos disponibles así como botellas, por tanto si el bebé se resiste a uno, se puede probar con otro hasta dar con el indicado.

En el caso de que el bebé se resista, lo que puedes hacer es probar mezclando la leche materna con fórmula y poco a poco ir aumentando la cantidad de leche de fórmula en el biberón. Otro truco es colocar unas gotas de leche materna en el pezón de la botella, como también calentar la tetina bajo el agua caliente del grifo para que parezca más “natural”.

Es posible también que sea más fácil para el padre u otro cuidador, alimentar al bebé con un biberón, que para la mamá. Esto se debe porque el niño espera ser amamantado por la madre y no quiere la botella, es por eso que hay que intentar alimentar al bebé en una silla o una posición diferente ya que los bebés aprenden rutinas rápidamente y pueden esperar ser amamantados en un lugar familiar.





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